Qué Ver en Lhasa

Lhasa, capital de la región autónoma del Tíbet, tiene una historia de más de 1.300 años y es el centro político, económico, cultural, científico y tecnológico y turístico del Tíbet. Cubre una superficie de 29.535 kilómetros cuadrados y tiene una altura de 3.650 metros sobre el nivel del mar.

Lhasa se conocía con los nombres antiguos de Luosuo y Luoxie, que significan en tibetano “tierra de la oveja”. Se dice que la ciudad era un pantano, que fue rellenado, a iniciativa de la Princesa Wen Cheng, con la tierra cargada por las ovejas para construir el templo de Jokhang. En el siglo IX es rebautizada como Lhasa, que significa tierra sagrada o tierra divina, nombre que mantuvo hasta la fecha.

Lhasa tiene numerosos sitios de valor histórico y turístico, entre los cuales destacan: el Palacio Pótala y los monasterios budistas de Jokhang, Rwamoche, Sera, Drepung y Gandan.

Lugares de Interés Más Populares en Lhasa

Otros Lugares de Interés en Lhasa

Monasterio Ramoche

Este templo se halla al norte del barrio de Barkhor. Tiene tres alturas y fue construido en el siglo VII por Songtsen Gampo para albergar la estatua de Jowo Sakyamuni (la imagen de Buda más venerada del Tíbet), traída hasta aquí por su esposa china, Wencheng. Cuenta la leyenda que la amenaza de la invasión china tras la muerte del rey llevó a la familia a ocultar la estatua dentro del Jokhang. Fue sustituida por otra de bronce de un Sakyamuni de ocho años, que formaba parte de la dote de otra de sus esposas, la princesa nepalí Bhrikuti.

El templo, hoy reconstruido, alberga enormes ruedas de oración y no está tan concurrido como el de Jokhang. Junto a él se encuentra Tsepak Lhakhang, una capilla con una imagen de Jampa, nombre tibetano del Buda Futuro.

Monasterio Reting

El monasterio Retingg, el primero de la secta Gedang, situado en Puduoqu, distrito de Lingzhou, se comenzó a construir en 1057.Ocupa una superficie de 1.6000 metros cuadrados. El salón principal, de dos pisos y que da al sur, se encuentra en medio de la pendiente de la montaña. En la planta baja está el gran salón de sutras, donde se celebra toda clase de actividades budistas. Alrededor del salón hay varias habitaciones de sutras, donde se guardan estatuas de budas, textos de sutras y otros implementos budistas. En el segundo piso se ubican los dormitorios, que sirven como residencia provisional al Dalai Lama, al Príncipe Regente y a otros altos funcionarios durante sus inspecciones.

Ruinas culturales de Qugong

Las ruinas culturales de Qugong se ubican en las afueras del norte de Lhasa, a cinco kilómetros de la ciudad. Las ruinas pertenecen a la era neolítica y fueron sometidas a la investigación y excavación científicas después de las ruinas de Karuo, en Qamdo. Las ruinas de Qugong son más antiguas que las de Karuo y pertenecen a una cultura peculiar de finales de la era neolítica.

Pabellón de Zongjiao

El Pabellón de Zongjiao, conocido también como estanque del Rey del Dragón, se encuentra en detrás del Palacio Pótala. En el siglo XVII,se extrae una gran cantidad de tierra del lugar para construir el Palacio Pótala, razón por la que se convierte en un estanque. El VI Dalai Lama ordena construir un pabellón en el islote, que de acuerdo con lo que había divisado en la Mantala siguiendo los rituales budistas se comunicaba por un puente de piedra. En la actualidad es un parque.

Los cuatro Lings de Lhasa

Los cuatro Lings no son más que las mansiones privadas de los Grandes Budas Vivientes Hutuktu de los cuatro Príncipes Regentes, que tenía un estatus peculiar en el viejo Tíbet bajo el régimen de integración del gobierno y la religión, y gozaban de gran prestigio y una alta posición. Los cuatro Lings se refieren a los cuatro monasterios y al mismo tiempo a los órganos de la administración por los que ejercían su poder los Príncipes Regentes. Los cuatro Lings (Gongdeling, Cemoling, Danjiling y Xideling), majestuosas obras constructivas y de estilo peculiar, representan el nivel de desarrollo arquitectónico. Tienen un significado especial debido a sus estrechas relaciones con la historia.

Colina del Rey de la Medicina

La colina del Rey de la Medicina se sitúa al suroeste del Palacio Potala. El Rey de la Medicina es una encarnación del buda Sakyamuni capaz de curar todas las enfermedades. Al lado este de la colina. Hay un renombrado temple de cuevas llamado Chalaupa, que fue excavado en el siglo XII, lA princesa Wen Cheng hacia reverencias hacia su tierra natal cuando sentía nostalgia desde la cima de la colina. En la pared se tallaron 69budas.En el cuerpo oeste de la colina también hay tallas de budas de distintos tamaños.

Frescos en las cuevas antiguas de Dangxiong

En la península de Zhaxi, en Namucuo, distrito de Dangxiong, hay cuevas antiguas que atesoran un total de 250 frescos de yaks, siervos, caballos y ovejas, pintados en color rojo o con trazos gruesos en color negro.

Ruinas del palacio real de Jiama

Las ruinas del palacio real de Jiama se encuentran en el valle Jiama, al sur del distrito de Maizhokunggar, a 73 kilómetros de Lhasa. En el período del imperio Tubo, se convirtió en el centro político de la realeza Tubana. Se dice que Songtsen Gampo nació en este palacio. La edificación fue víctima de los incendios y las destrucciones causados por la invasión al Tíbet de las tropas de Gushis Khan, por lo que en la actualidad sólo se ven algunos baluartes antiguos y las ruinas de las dinastías Yuan y Ming y las de la finca del entonces gran aristócrata Huokang del Tíbet, rodeada por un alto muro de dos metros de ancho lleno de orificios abiertos por las flechas. Alrededor de la finca se cavaron muchos hoyos para impedir el avance de los caballos y aún quedan rastros del foso de la fortaleza. El valle de Jiama tiene paisajes muy hermosos y es un lugar ideal para el turismo.

Templo de Lukhang

Este templo, en una isla del lago, detrás del palacio Pótala, y lleno de sauces, está consagrado al rey de los espíritus del agua (tu), que aparece representado a lomos de un elefante en el pabellón principal. Las plantas superiores están decoradas con fabulosos murales del siglo XVIII que ilustran el camino budista hacia la iluminación. La gran delicadeza de los detalles y la viveza de la narración servían como guías a los Dalai Lama, que acudían aquí de retiro espiritual.

Las paredes de la segunda planta están dominadas por mitos budistas; los murales de la planta superior reproducen los ejercicios esotéricos de yoga de los maestros tántricos e ilustran episodios de la vida de Pema Lingpa, ancestro del sexto Dalai Lama, a quien se atribuye el diseño original de Lukhang en el siglo XVII.

Convento Ani Tsankhung

Este convento de monjas está situado en el antiguo barrio tibetano y no es fácil de localizar. El paseo en su busca por las ajetreadas calles laterales al sur del barrio de Barkhor constituye una magnífica experiencia. Ocupa un edificio amarillo en una calle paralela al norte de Chingdol Dong Lu. El pabellón principal atesora una bella imagen de Chenresig, el bodhisattva de múltiples brazos de la Compasión, y detrás queda la sala de meditación que empleó Songtsen Gampo en el siglo VII. Un aire sereno y callado domina este curioso enclave, con sus arbustos de flores e inmaculados rincones. Las monjas dan una cálida bienvenida a los visitantes.

Museo del Tíbet

Este imponente edificio presenta una versión bastante subjetiva de la historia del Tíbet. Si se ignora la vertiente propagandística, merece la pena visitarlo y contemplar sus más de 30.000 reliquias. Lo más interesante son los instrumentos musicales tibetanos, el instrumental médico y una barquilla de cuero.

Monasterio Nechung

Este monasterio, a quince minutos andando de Drepung, fue la sede del oráculo tibetano. Además de predecir el futuro, se encargaba de velar por las enseñanzas de Buda y por sus seguidores. Durante las consultas con el Dalai Lama, el oráculo, vestido con un elaborado y pesado atuendo, entraba en trance antes de hacer sus predicciones y concluía la sesión desmayándose. El último oráculo del Tíbet huyó a la India en 1959 y el monasterio está hoy ocupado por varios monjes, que se encargan de cuidarlo. La decoración del edificio es tan sorprendente como la del patio exterior, repleto de siniestras pinturas y demonios torturadores. En las capillas se distinguen en la oscuridad tétricas esculturas de calaveras. El espacioso Salón de Audiencia, donde el Dalai Lama solía consultar al oráculo, en la segunda planta, es mucho más agradable. La capilla bajo la cubierta está consagrada a Padamasambhava, el Buda tántrico, también conocido como gurú Rinpoche.